El año acabó. Corriendo, claro. Arrancó 2015 igualmente, corriendo. Ya nos hemos pulido dos terceras partes del mes y seguimos enfrascados en tareas. Y es que tenemos tarea pendiente. Queda un mes para el primer reto.
A pesar de que no lo había anunciado en el blog, el año 2015 ya tiene objetivos deportivos. Antes siquiera de haberlo acabado ya teníamos preparados dos nuevos retos en forma de maratón para el primer semestre del año. Y es que a la Maratón de Sevilla, en la que participaremos unos cuantos Fondistas, se suma la aventura internacional que conllevará una visita al amigo Kike en su Edimburgo adoptiva. El EMF, que se celebrará el último día de mayo, completa el calendario de retos para 2015 (hasta junio). Sería la 5ª maratón. Pero vamos paso a paso.

Maratón de Sevilla 2015
bg1Run in Edinburgh

Es suficiente esfuerzo el que conlleva preparar una maratón. No solo la preparación física, sino también mental. Y todo lo que conlleva en tu entorno, en tu vida socio-laboral, como para pretender programar vida social antes de estos eventos. Si además, enlazas el final de una maratón, con el comienzo de la preparación de otra, vas sumando estrés en tu organismo, que aunque con descanso, va acumulando ese nivel de exigencia que necesita y que, a la larga, puede ser hasta nocivo. Por eso hay que tener consciencia y saber frenar y acelerar en el momento preciso, aunque cueste. Porque la inercia en la que nos vemos sumidos, rodeados de multitud de aventuras, rodeados de planes y de eventos que apetecen, pueden pesar más que la propia intención de querer parar. Puede que aventurarse a hacer dos maratones en tres meses sea muy arriesgado, pero todo depende del nivel de exigencia que te impongas. Y creo que lo tengo claro.

No obstante, queda pendiente una segunda parte del año, en la que no he pensado aún. Mi año como corredor ya ha empezado, si es que había terminado y, de momento, llegará hasta el 22 de febrero, que es la fecha de la primera prueba seria.

En principio me había marcado un objetivo concreto, más o menos asequible. Rondar las 3:30 h y bajar de este tiempo como objetivo primordial para Sevilla, dado su perfil, sus características y la coyuntura. La idea es ir a Sevilla a correr la maratón y a disfrutarla. Y las piernas nos dirán dónde estamos y cómo. No hay que exigirle más que eso a priori, porque desde febrero hasta mayo hay tres meses y no podemos castigarnos mucho, porque la recuperación ha de ser óptima, ya que luego patearse Edimburgo y correr por Edimburgo requiere de estar en plenas facultades. Y es que ése es uno de los alicientes que tiene esto de irnos hasta a Edimburgo. Aprovechar la coyuntura y las facilidades que me brinda Kike para poder disfrutar de una ciudad que debe ser apasionante. Y esa es la cuestión. Ir a Edimburgo para correr la maratón o correr la maratón para ver Edimburgo. En cualquier caso, ambas prerrogativas son compatibles y funcionan por si solas.

El plan de entrenamientos está siendo suave. Con un kilometraje moderado, de entre 55 y 75 km, con menos intensidad que las anteriores dos maratones de 2014, pero con las mismas ilusiones a la hora de enfrentarse a los 42,195 Km. Eso sí, con la seguridad y la confianza que te dan el haber superado satisfactoriamente esta gran prueba con anterioridad. 🙂

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