Cerca de Ciudad Real, cerca de Miguelturra, en un paraje a medio camino entre éstas y Poblete, tenemos un maar. Es la Hoya del mortero. Un monumento natural en pleno Campo de Calatrava. Comarca volcánica que esconde en unos pocos Kilómetros parajes naturales fascinantes.  Lagunas de origen volcánico, los propios volcanes, entre una llanura ondulada por algunas elevaciones poco significativas. Esto forma parte de la geología y geografía de la comarca. Cuando corres por estos lugares, solo ves caminos, que suben o bajan, que serpentean y que compartimos, ciclistas y corredores, en armonía con los agricultores de la zona (los cazadores, de momento, se mantienen al margen, aunque están. Se les oye, se les ve).

Galgos persiguiendo a una liebre (que consiguió escapar de los tres perseguidores). Esa fue la primera estampa que nos dejó la mañana del domingo. A las 9:00 partimos de las inmediaciones del Centro de Salud de Miguelturra. Cuatro Fondistas por los caminos, a ritmo suave, de conversación variada. Una ruta cambiada a última hora y ya conocida. Íbamos a ir hacia la hoya del mortero, para subirlo y volver a Miguelturra por el Camino del Pardillo, previo paso por Ciruela, ese lugar entre lo tétrico y lo fascinante, o precisamente fascinante por tétrico (los días de niebla sobre todo pero no era el caso).

Cruzamos la carretera de Pozuelo, dirección camino de Calzada, por donde llegamos al túnel que cruza por debajo de la autovía y giramos a la derecha, para llegar a la Ctra. de Fuensanta. Seguimos por la zona de los chalets, enfilando la subida al Mortero, por la parte menos dura. La subida es suave. Al llegar a la parte más elevada, vemos esta panorámica:

La bajada es tendida (la hemos hecho a la inversa). Al llegar al pie del maar, giro a la izquierda, camino del Pardillo. Allí cruzamos esas cuatro casas de labranza (o retiro), que transmiten paz y te transportan a otra época, cuatro o cinco décadas atrás, quizá mejor, quizá peor, pero alejada de las prisas y del desasosiego actual. Un mundo paralelo a escasos 6 Km. de Ciudad Real, y a 8-9 Km. de Miguelturra.

El camino hasta Ciruela está cortado por multitud de lindes, senderos paralelos, perpendiculares y diagonales, que te llevan a otros caminos, a otras fincas, a otras tierras de labranza. Nosotros íbamos por el principal, balizado con los testigos de la Ruta del Quixote. En el horizonte divisamos las ruinas del castillo de Ciruela. Camino que sube y baja, que gira a derecha e izquierda. Y llegamos a Ciruela, lo atravesamos y giramos a la izquierda para tomar el camino principal que nos ha de llevar hasta la Ctra. de Aldea para, cruzándola, volver a Miguelturra; primero por el camino de Ciruela-Pozuelo, después, girando a la izquierda, por el camino de Calzada, que nos devuelve al túnel de la autovía.

21 Km. de ruta íntegramente por caminos. En una mañana espectacular, con unos 18 -20 ºC de temperatura, ausencia de viento y un tímido sol entre brumas que se iban disipando conforme avanzaba la mañana.

El recorrido es ideal para preparar media maratón, maratón y para disfrutarlo, en cualquier caso, prepares o no retos mayores.

El track en Garmin Connect

Mortero

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