La semana estaba prevista con carga de kilómetros, y es que faltaban solo 5 para Murcia. El #ObjetivoMurcia sigue estando ahí, vivo y fijado. Pero percibo en mi estado de ánimo menos ilusión y “ansiedad” que la que sentía durante la preparación del Rock N´Roll Madrid Marathon. Lo cual, por una parte, me resta presión, pero por otra parte me parece peligroso, porque no es subestimación de una carrera de 42 Km., ni mucho menos, pero puede que el ser Maratón de Murcia, y no otra de las “TOP” y el haberme quitado la espinita en Madrid, me hacen tomármelo con más tranquilidad. Todas las maratones, sean donde sean, son eso, una maratón y miden lo mismo, son duras y requieren de preparación. Estoy preparándome. Yo sigo a lo mío, con mis entrenamientos combinados (fuerza, velocidad, ritmo, fondo, etc.), casi siempre en solitario, aprovechando los fines de semana para salir en grupo, como ha sido el caso de éste, lo cual se agradece. Se hacen mucho más amenos los rodajes largos y animados con los compañeros de Fondistas.

Durante la semana, tres sesiones: Un rodaje de 14 Km. a buen ritmo. Un día de series largas (3×2000 m.) y otro de sesión más suave y corta (9 Km.), acompañada de la guinda del pastel: sábado y domingo. 50 Km en dos días.

28 Km. el sábado y 21 Km. el domingo. Dos recorridos largos. Uno novedoso, y guardado bajo secreto (todo lo secreto que puede ser si no miras las actividades en el panel de Garmin), el otro el que ya hemos hecho alguna vez, con pequeñas variaciones. Saliendo desde “Ruma” para dirigirnos hasta las cañadas y atravesar esa recta hasta Pozuelo, hasta su laguna, para bordeándola, subir por la mina hasta el camino que nos devuelve a Miguelturra, el camino de Almagro, que llegado a la intersección de las tinajas, giramos a la derecha y se convierte en camino a desandar, (o descorrer), porque lo tomamos a la inversa. Tomar el camino paralelo a la carretera, para llegar a San Isidro, y desde allí, volver por las vías del tren, al punto de partida.

El domingo fue otra cosa diferente. Disfrutamos, sí. Buena compañía, un buen grupete de Fondistas. A las 9:00 habíamos quedado para empezar a correr. (A esa hora empezaba a correr la élite en el maratón de Berlín. Esa carrera en la que a eso de las 11:02, cuando nosotros terminábamos, más o menos, completaba Kimetto, en lo que es, hasta la fecha, el nuevo récord mundial de maratón).  Pues la lluvia apareció a las 8:45. No quiso perderse ni uno solo de los kilómetros que hicimos. Nos acompañó hasta la sierra. Nos regó los caminos, empezó a anegarlos, nos limpió el barro de las zapatillas, y hasta nos aclaró bien los chubasqueros y cortavientos. Disfrutamos mucho con la lluvia. Correr bajo la lluvia es una sensación que muchos repudian, pero una vez, mojados, solo toca disfrutar. Y eso hicimos. A ritmo suave al principio, y acelerando llegados a la mitad del recorrido.

Esta semana que dejamos atrás, acumulo 84 Km.  La de mayor carga desde que decidí hacer la maratón de Murcia. Buena recuperación entre carrera y carrera, entre semana de carrera y entrenamientos. Así que, seguimos “Camino a Murcia” con las pilas cargadas (y las piernas un poquito también).

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